Anécdotas:

Esta es la parte divertida de toda Aventura, llegar para contar lo que nos paso.
 
Durante el Viaje antes de llegar a Ojo de Agua, "se nos bajo la Difunta Correa". Sucede que Noemí la esposa de Ángel, nos había colocado sobre el parabrisas 2 estampitas: una de la Difunta correa y otra de San Antonio de Padua.  Y Ángel antes de salir ya le decía a Noemí  "mira que ya somos muchos en el auto" la cosa que por el viento o vaya a saber porque... salió volando la estampita de la Difunta por la ventanilla.
 
Otra situación graciosa fue la inflada de los colchones al llegar a Termas de Río Hondo, con un compresor a batería de nunca infló un colchón y terminó Diego soplando para inflarlos. Por suerte con Lucas encontramos al dueño del camping y le alquilamos una cabaña con colchones y lo mas importante con Aire Acondicionado, mientras Ángel dormía ya en la carpa, sudando la gota gorda 
 
Cuando llegamos a Tilcara y visitamos las artesanías no tuve mejor idea que comprarme una Quena (Pablo), que sonaba espectacular en la boca de la vendedora y por mas que intente y a pesar del fastidio de Ángel, me salió un solo sonido recién en Quilino. Menos mal que para conformarme, me compre una flauta que si sonaba en Cafayate y amenizaba el viaje con mis prácticas
 
La noche que salimos a conocer Tilcara cuando volvíamos (Ángel y Pablo) para buscar a los otros para ir al centro, una Lugareña que estaba parada en medio de una calle un poco oscura, nos dice "me pueden cruzar hasta allá? porque ese perro me quiere morder". El perro era un tipo Callejero Alemán pero grande y ladraba, así que hicimos de samaritanos y ayudamos a esta señora, que al hacer unos 10 metros dijo "gracias" y se metió en una casa y quedamos Ángel y yo con el perro que nos seguía ladrando hasta que entramos en la posada donde estábamos alojados.
 
Esa misma noche volvimos al centro junto con Eugenia y cuando entramos al Club Belgrano para ver la actuación de "Los Forasteros del Chaco, tengo que denunciar el acoso sexual al que fue sometido Ángel, por parte de "La telesita" del lugar, quien insistía en invitarnos de sus 2 vasos de cerveza que había  llenado, de los que iba encontrando por las mesas y sillas . Gracias Euge por mandarme la prueba fotográfica del hecho.
 
Otra anécdota del lugar fue el meternos a bailar chacareras, gatos, escondidos, Pablo con Eugenia, y al llegar a la mitad de un Chamame nos quedamos sin aire mientras los demás seguían saltando como locos. Claro nos había afectado la altura así que volvimos a buscar el refresco de otra cerveza "Norte" que no era fría sino ligeramente fresca. 
 
En las Ruinas de Quilmes luego de llegar a la mitad de la ladera del cerro fortificada, mientras sacaba fotos iba subiendo tratando de llegar a la cima. Cuando lo logré se me había perdido Ángel. Luego de sacar unas fotos lo veo en la montaña del lado haciéndome señas que fuera para allá. Así que tuve que bajar hasta la mitad de nuevo y trepar la otra montaña donde estaba mi amigo.
 
Como esto no iba a quedar así, fue que al bajar y ver las llamas pastando, se me ocurrió la venganza y lo convencí a Ángel para que se pare al lado de una marroncita con blanco, para sacarle una foto, sin saber que las llamas no son nada amigables. En fin en el relato del viaje está como terminó esta anécdota. Lo que si descubrí que las llamas, mas exacto el Macho, son muy celosos de sus mujeres. o no Ángel?